Categories
Isaías

Isaías 27

El castigo del monstruo del mar

1 Isaías dijo:

«Los enemigos de Israel

son como un monstruo del mar,

y escurridizos como serpientes,

pero Dios empuñará su espada,

grande y poderosa,

y los destruirá».

El canto a Israel

2 Cuando llegue el castigo de nuestros enemigos, Dios dirá:

«Canten una canción a Israel.

3 Yo la cuido y la protejo;

día y noche le brindo protección

para que nadie le haga daño.

4 Ya no estoy enojado con ella;

todavía hay algunos rebeldes,

pero yo los sacaré de allí.

5 Si Israel quiere que yo la proteja,

deberá reconciliarse conmigo;

¡tendrá que hacer las paces!»

Israel quedará libre de sus pecados

6 Isaías dijo:

«En el futuro

el pueblo de Israel prosperará

y poblará el mundo.

7-8 Dios no ha castigado a Israel

como castigó a sus enemigos;

es verdad que los castigó

expulsándolos de su país

y mandándolos a tierras lejanas,

pero no los destruyó

como destruyó a sus asesinos.

9 »Dios perdonará a los israelitas

siempre y cuando ellos destruyan

esos despreciables altares

dondeadorana otros dioses.

10-11 »Pero los habitantes de Samaria

son un pueblo sin inteligencia,

y Dios, su creador,

ya no les tiene compasión.

Por eso su ciudad fortificada

ha quedado abandonada y solitaria;

allí solo pasta el ganado,

los animales se comen las ramas

y luego se echan a dormir.

Las ramas se quiebran al secarse,

y las mujeres hacen fuego con ellas.

Los israelitas vuelven a su patria

12 »Cuando Dios perdone a Israel,

hará que tiemble la tierra

desde el río Éufrates

hasta el río de Egipto;

pero a ustedes los israelitas

los juntará uno por uno,

como junta el campesino las espigas.

13 Ese día sonará la gran trompeta.

Todos los que estaban prisioneros

en el país de Asiria

y en el país de Egipto,

vendrán paraadorara Dios

en lasantaciudad de Jerusalén».

Categories
Isaías

Isaías 28

Anuncio de la destrucción de Samaria

1-3 Isaías anunció:

«¡Qué mal le va a ir a Samaria,

capital del reino del norte!

Para sus habitantes

esa ciudad es como una corona

que los llena de orgullo.

Pero es una ciudad de borrachos

y sus jefes son como flores

que se secan y se marchitan.

»Asiria es un pueblo poderoso;

Dios lo tiene preparado

como una tormenta de granizo,

como lluvia torrencial y destructora,

como una terrible inundación.

Con su poder y su fuerza,

Asiria echará por tierra

a la ciudad de Samaria,

4 ese adorno de flores marchitas.

¡La arrancará como a fruta madura!

5 »Ese día, el Dios todopoderoso

será una corona maravillosa

para la gente de su pueblo

que aún quede con vida.

6 Dios hará que sus jueces sean justos

y dará valor a los soldados

que defiendan la ciudad».

Amenaza y promesas a Jerusalén

7 Isaías también dijo:

«Losprofetasy lossacerdotes

se tambalean y tropiezan

por tanto licor que beben.

Están demasiado borrachos

para recibir palabra de Dios.

8 ¡Todas sus mesas

están llenas de vómitos!

¡No hay un solo lugar limpio!

9 Además, se burlan de mí y dicen:

“¡Cómo se atreve a darnos lecciones

y a enseñarnos lo que dice Dios!

¡Ni que fuéramos niños chiquitos

10 que estuviéramos aprendiendo a leer!”

11 »Pues bien, si ustedes no hacen caso,

Dios les hablará,

pero lo hará en un lenguaje extraño,

en un idioma que no podrán entender.

12 Ya Dios les había dicho:

“Aquí hay tranquilidad;

¡aquí pueden descansar!”

Pero ustedes no quisieron obedecerlo.

13 Por eso Dios les hablará

como si fueran unos niños chiquitos

que apenas saben leer.

Serán como niños que empiezan a caminar:

se caerán de espaldas, se lastimarán

y no podrán levantarse.

Amenazas a los gobernantes

14 »Hombres sinvergüenzas,

que gobiernan en Jerusalén:

¡escuchen bien a Dios!

15 »Ustedes se sienten muy seguros

por haber hecho un trato con Egipto;

pero es un trato de muerte,

es un trato engañoso.

16 »Por eso Dios dice:

“Yo seré para Jerusalén

una piedra valiosa y escogida.

Seré la piedra principal

y serviré de base al edificio.

El que se apoye en mí

podrá vivir tranquilo,

17 porque usaré como guías

la justicia y la rectitud”.

»Ustedes confían

en que Egipto los protegerá,

pero el poderoso ejército de Asiria

destruirá esa falsa protección.

18 Quedará anulado ese trato de muerte

que hicieron con Egipto;

cuando llegue el momento terrible,

una gran desgracia los aplastará.

19 El enemigo los arrastrará

cada vez que los ataque.

Vendrá día tras día;

vendrá de día y de noche.

Cuando oigan que viene el enemigo,

se pondrán a temblar de miedo.

20 Será como si se acostaran

en una cama demasiado chica;

será como si se abrigaran

con una manta demasiado corta.

21 »Dios está decidido a actuar

como actuó en el monte Perasim;

Dios va a manifestar su enojo

como en el valle de Gabaón.

Dios está a punto de actuar,

y lo hará de manera misteriosa.

22 Por eso, ¡dejen ya de burlarse,

no sea que les vaya peor!

He sabido que el Dios todopoderoso

ha resuelto destruir todo el país.

La parábola del agricultor

23 »¡Presten atención,

oigan mis palabras,

escúchenlas con cuidado!

24 Cuando el campesino va a sembrar,

no se pasa todo el tiempo

arando, abriendo surcos

y rastrillando el terreno.

25 Primero empareja la tierra,

luego arroja las semillas

de eneldo o de comino,

siembra el trigo en hileras,

y planta cebada y centeno

en los bordes de su campo.

26-28 Porque el eneldo no se trilla

ni se pasa sobre el comino

la rueda de una carreta;

el eneldo se sacude con un palo,

y el comino, con una vara.

El trigo no se trilla sin parar;

más bien, se le pasa una carreta

y el grano se separa,

pero sin molerlo.

»Todo esto se aprende de Dios.

29 Todo este conocimiento

proviene del Dios todopoderoso.

Dios hace planes admirables

y los realiza consabiduría».

Categories
Isaías

Isaías 29

Ataque contra Jerusalén

1 Dios anunció:

«Jerusalén, ciudad de David,

¡qué mal te va a ir!

Sigue con tus celebraciones

y haz fiesta año tras año,

2 pero yo te pondré en problemas.

»Entonces gritarás y llorarás,

y la ciudad arderá en llamas,

como se queman los animales

que se ofrecen en el altar.

3 Yo te rodearé con mi ejército;

pondré alrededor de ti

fortalezas y torres de asalto.

4 Tú serás humillada,

quedarás tirada en el suelo;

apenas se oirán tus palabras,

tu voz parecerá la de un fantasma.

5-6 »Yo, el Dios todopoderoso,

castigaré de repente a tus enemigos.

Los castigaré con truenos,

con el estruendo de un terremoto,

con incendios, tormentas y tempestades.

Los muchos enemigos que te persiguen

quedarán hechos polvo;

¡serán arrastrados como paja!

7 »Los ejércitos que atacan a Jerusalén

y quieren derribar sus fortalezas

desaparecerán por completo,

como la niebla al salir el sol.

8 Los grandes ejércitos

que atacan a Jerusalén,

morirán de hambre y de sed.

Soñarán que comen y beben,

pero cuando se despierten

tendrán el estómago vacío

y la garganta reseca».

Israel parece estar ciego

9 Isaías dijo:

«¡Ustedes losprofetas,

sigan actuando como unos tontos!

¡Sigan como ciegos, sin ver nada!

¡Sigan tambaleándose como borrachos,

aun sin haber tomado vino!

10 Dios ha hecho caer sobre ustedes

un sueño muy profundo.

Ustedes los profetas

deberían ser los ojos del pueblo,

pero son incapaces de ver nada.

11 Lasvisionesque reciben de Dios

no pueden entenderlas;

es como si quisieran leer

el texto de un libro cerrado.

Si se les diera ese libro

para que lo leyeran,

dirían: “No podemos leerlo,

porque el libro está cerrado”.

12 Mientras tanto, otros dicen:

“No podemos leerlo

porque no sabemos leer”».

13 Dios le dijo a Isaías:

«Este pueblo dice que me ama,

pero no me obedece;

me rinde culto,

pero no es sincero

ni lo hace de corazón.

14 Por eso, voy a hacer

cosas tan maravillosas

que este pueblo quedará asombrado.

Entonces destruiré

lasabiduríade sus hombressabios

y la inteligencia

de sus personas inteligentes».

Advertencia de Isaías

15 Isaías dijo:

«¡Qué mal les va a ir

a los que tratan de esconderse

para que Dios no los vea

cuando hacen sus planes malvados!

¡Qué mal les va a ir

a los que andan diciendo:

“Nadie nos ve, nadie se da cuenta”!

16 ¡Pero eso es un disparate!

Es como si el plato de barro

quisiera ser igual a quien lo hizo.

Pero no hay un solo objeto

que pueda decir a quien lo hizo:

“¡Tú no me hiciste!”

Tampoco puede decirle:

“¡No sabes lo que estás haciendo!”

Promesa de salvación a Israel

17 »Dentro de muy poco tiempo,

el bosque se convertirá

en un campo de cultivo,

y el campo de cultivo

se parecerá a un bosque.

18 En ese día los sordos podrán oír

cuando alguien les lea en voz alta,

y los ciegos podrán ver,

porque para ellos

no habrá más oscuridad.

19 Los más pobres y necesitados

se alegrarán en nuestrosantoDios.

20 Ese día desaparecerán

los insolentes, los orgullosos,

y los que solo piensan

en hacer el mal.

21 »Se acabarán los mentirosos

que acusan a otros falsamente.

Se acabarán también

los que ponen trampas a los jueces

y los que con engaños

niegan justicia al inocente».

22 Por eso dice el Dios de Israel, el que rescató a Abraham:

«De ahora en adelante,

los israelitas no sentirán más vergüenza.

23 Cuando susdescendientesvean

todo lo que hice entre ellos,

reconocerán que soy un Diossanto

y me mostrarán su respeto.

24 Los que estaban confundidos

aprenderán a sersabios;

¡hasta los más testarudos

aceptarán mis enseñanzas!»

Categories
Isaías

Isaías 30

Contra los que confían en Egipto

1 Dios dijo:

«¡Qué mal les va a ir a ustedes,

israelitas rebeldes!

Hacen planes sin tomarme en cuenta,

ypecanuna y otra vez.

2 Piden ayuda al rey de Egipto,

pero sin consultarme;

buscan refugio bajo su poder,

3 pero ese rey no podrá protegerlos;

Egipto no les dará refugio.

4 »Ustedes, los israelitas,

han mandado embajadores

hasta las ciudades egipcias

de Soan y de Hanés;

5 pero van a quedar avergonzados,

porque esa gente inútil,

en vez de ayudarlos,

les causará muchas desgracias».

La ayuda de Egipto no servirá de nada

6 Isaías dijo:

«Esto dice nuestro Dios acerca de Egipto,

ese animal feroz del desierto del sur:

“Los israelitas llevan a Egipto

todos sus tesoros y riquezas.

Todo eso lo llevan

a lomo de burro y de camello.

Cruzan el desierto,

que está lleno de peligros.

Allí hay leones feroces,

víboras y dragones voladores.

7 Pero Egipto no podrá ayudarlos.

Por eso he dicho acerca de él:

‘Perro que ladra, no muerde’.”»

8 Entonces Dios le dijo a Isaías:

«Ven ahora y escribe este refrán;

ponlo sobre una tablilla

para que sirva de testimonio

y siempre se recuerde».

El castigo de la rebeldía

9 Isaías dijo:

«Los israelitas son un pueblo

que no quiere obedecer

las enseñanzas de Dios.

Son infieles y rebeldes.

10 No quieren que los videntes

cuenten susvisiones;

tampoco quieren que losprofetas

les digan la verdad.

Prefieren que les hablen

de cosas agradables;

prefieren seguir creyendo

que todo les saldrá bien.

11 A unos y a otros les piden

que dejen de obedecer a Dios;

no quieren que sigan hablando

del Diossantode Israel.

12 »Por eso, Dios les dijo:

“Ustedes rechazan mis advertencias,

y prefieren confiar en la violencia

y en palabras mentirosas.

13 Por lo tanto,

supecadocaerá sobre ustedes

como un muro alto y agrietado,

que se viene abajo

cuando uno menos lo espera.

14 Será como un jarro

que se rompe por completo.

Tan pequeños son los pedazos

que no sirven para nada;

¡ni para remover el fuego

ni para sacar agua de un pozo!”

15 »Por lo tanto,

así dice el Dios santo de Israel:

“Vuelvan a obedecerme,

y yo les daré poder.

Si en verdad confían en mí,

manténganse en calma

y quedarán a salvo.

Pero ustedes me rechazan;

16 prefieren escapar a caballo

o en carros muy veloces.

”Pues bien, si así lo prefieren,

tendrán que huir a caballo;

¡pero sus perseguidores

serán más veloces que ustedes!

17 Bastará un solo enemigo

para llenar de miedo a mil;

¡serán suficientes cinco de ellos

para amenazar a todos ustedes!

Y cuando todo haya terminado,

de ustedes quedarán tan pocos

que parecerán un poste solitario

en la parte alta de un monte”».

Promesas de salvación

18 Isaías continuó diciendo:

«Nuestro Dios ama la justicia y quiere demostrarles cuánto los ama. En verdad, Dios ama a los que confían en él, y desea mostrarles compasión.

19 »Y ustedes, israelitas que viven en la ciudad de Jerusalén, ya no tienen por qué llorar. Dios les tendrá compasión tan pronto como le pidan ayuda. En cuanto oiga sus gritos, les responderá.

20 Y si acaso les envía algún sufrimiento, ya no se quedará escondido. Dios es su maestro, y ustedes lo verán con sus propios ojos.

21 »Si acaso dejan deadorarlo, oirán una voz que les dirá: “No hagan eso, porque eso no me agrada. Adórenme solo a mí”.

22 Ustedes llegarán a ver como basura susídolosde oro y plata.

23 Entonces, cuando siembren sus campos, Dios les enviará lluvia. Así la tierra producirá trigo en abundancia.

»Ese día, su ganado tendrá mucho lugar donde pastar.

24 También los bueyes y los burros que trabajan en sus campos podrán alimentarse de ricos pastos.

25 »Cuando Dios castigue a sus enemigos y destruya sus fortalezas, bajarán de las colinas y de las altas montañas grandes corrientes de agua.

26 Ese día Dios les sanará las heridas, porque ustedes son su pueblo. La luz de la luna será tan brillante como la del sol, y el sol brillará siete veces más. ¡Será como si brillaran siete soles juntos!»

El castigo de Asiria

27 Isaías continuó diciendo:

«¡Miren a lo lejos!

¡Dios mismo se acerca!

Su furia es como fuego ardiente;

sus labios y su lengua

son un fuego destructor.

28 El aliento de Dios

parece un río desbordado

que todo lo inunda.

Dios viene contra las naciones,

para derrotarlas por completo

y hacerlas perder el rumbo.

29 »Ustedes, en cambio,

escucharán canciones

como en una noche de fiesta;

irán con el corazón alegre,

como los que caminan

al ritmo de las flautas.

Irán al monte de Dios,

pues él es nuestro refugio.

30 »Dios dejará oír su voz majestuosa

y nos demostrará su poder.

Sus rayos, aguaceros y granizos

son destructores como el fuego.

31 »Cuando Asiria oiga la voz de Dios,

sabrá el castigo que le espera

y se llenará de miedo.

32 Dios la atacará en la guerra,

y cuando la destruya,

sonarán arpas y tambores.

33 Desde hace mucho tiempo

Dios tiene preparado

un lugar de castigo

para Asiria y para su rey.

Es un lugar ancho y profundo,

y tiene mucha leña.

Cuando Dios sople sobre ella,

la leña se encenderá

como una lluvia de azufre».

Categories
Isaías

Isaías 31

Reproches a los que buscan ayuda en Egipto

1 Isaías dijo:

«¡Qué mal les va a ir

a los que van a Egipto

a pedir ayuda!

¡Todos ellos confían

en sus fuerzas militares,

pero no miran ni buscan

al Diossantode Israel!

2 Pero a Dios no se le engaña;

él sabe causar desgracias,

y cuando promete algo, lo cumple.

Dios destruirá a los malvados

y a quienes les piden ayuda.

3 »Los egipcios no son dioses,

sino simples seres humanos.

Sus caballos son de carne

y no vivirán para siempre.

Dios castigará a los egipcios

y a quienes les piden ayuda.

¡Todos van a desaparecer!»

Dios protege a Jerusalén

4 Dios le dijo a Isaías:

«Yo defenderé a mi pueblo

que vive en Jerusalén,

como se defiende el león

cuando ha matado a una oveja:

no se deja asustar

por los gritos de los pastores.

5 Yo protegeré a Jerusalén

como protege el pájaro a su nido:

¡yo la cuidaré y la salvaré!

Yo soy el Dios todopoderoso,

y les juro que así lo haré».

El pueblo debe arrepentirse

6 Isaías advirtió:

«Israelitas,

ya no sean desobedientes;

¡vuelvan a obedecer a Dios!

7 Ustedespecaroncontra mí

al fabricarídolosde oro y plata,

pero viene el día

en que dejarán deadorarlos.

8 Ese día, Asiria será derrotada,

pero no por ningún ser humano.

Por causa de la guerra

su gente querrá escapar,

y sus jóvenes guerreros

serán hechos esclavos.

9 Su rey se llenará de miedo

y saldrá corriendo;

también sus capitanes

dejarán abandonada su bandera.

Dios ya tiene preparado

el castigo para sus enemigos

en la ciudad de Jerusalén».

Categories
Isaías

Isaías 32

El reino de justicia

1 Isaías continuó diciendo:

«Llegará el momento en que el rey

y los gobernantes de mi pueblo

actuarán con justicia;

2 brindarán protección y refugio

contra los ataques enemigos,

contra los tiempos difíciles,

y contra la corrupción.

3 »Estarán siempre vigilantes

y escucharán con atención;

4 actuarán con prudencia,

y hablarán con la verdad.

5 »Los malvados y tramposos

serán despreciados

6 porque siempre que hablan, ofenden;

hacen planes perversos,

cometen muchos crímenes,

no dan de comer al hambriento

ni dan de beber al sediento,

¡y hasta mienten contra Dios!

7 »Esos tramposos dicen mentiras

y hacen planes malvados;

con sus mentiras perjudican

a los pobres y necesitados

que reclaman justicia.

8 En cambio, la gente honesta

solo hace lo bueno,

y por eso es confiable».

Mujeres irresponsables

9 Isaías les dijo a las mujeres:

«Ustedes, mujeres irresponsables,

oigan bien lo que les voy a decir.

Escuchen bien mis palabras,

ustedes, que viven tan tranquilas.

10 Ahora todo parece estar bien,

pero dentro de un año

se pondrán a temblar de miedo,

porque no habrá pan ni vino.

11 »Les repito:

Ustedes, mujeres irresponsables,

que viven tan tranquilas,

comiencen a temblar.

Quítense esos vestidos

y pónganse ropas ásperas

en señal de dolor.

12 Recorran con lágrimas en los ojos

los campos llenos de trigo,

los viñedos llenos de uvas,

13 y los hogares de Jerusalén,

que alguna vez fueron felices.

Porque todo mi país

se llenará de espinos y matorrales.

14 »Mi ciudad, antes llena de gente,

quedará abandonada para siempre.

También quedarán abandonados

el palacio y las fortalezas.

En su lugar vivirán contentos

los asnos salvajes,

y podrá pastar el ganado.

Promesas de paz y seguridad

15 »Pero Dios vendrá a visitarnos,

y con su poder creador

convertirá el desierto en tierra fértil,

y la tierra fértil en un bosque hermoso.

16 Entonces habrá justicia

en todos los rincones del país.

17 La justicia traerá para siempre

paz, tranquilidad y confianza.

18 Mi pueblo vivirá

en un lugar tranquilo y seguro.

19 Aun cuando caiga granizo

y los bosques sean dañados,

aun cuando mi ciudad

vuelva a ser humillada,

20 ustedes vivirán felices.

Sus sembrados tendrán mucha agua,

y los burros y los bueyes

tendrán pastos en abundancia».

Categories
Isaías

Isaías 33

Confianza en Dios

1 Isaías anunció:

«¡Qué mal te va a ir, Asiria!

¡Tú eres el destructor de mi pueblo!

Cuando acabes de destruirlo,

también tú serás destruido;

cuando acabes de traicionarlo,

también tú serás traicionado».

2 Isaías continuó diciendo:

«Sálvanos, Dios nuestro;

¡ten compasión de nosotros!

Danos fuerzas cada mañana;

¡ayúdanos en momentos difíciles!

3 »Los pueblos huyen

al oír tus amenazas;

las naciones se dispersan

cuando muestras tu poder.

4 Los enemigos de esos pueblos

parecen saltamontes

que se lanzan sobre ellos

y les quitan sus riquezas.

5 »Dios nuestro,

tú eres el Dios soberano

que vive en el cielo.

Has hecho que en Jerusalén

haya honestidad y justicia;

6 nos haces vivir seguros;

tusabiduríay tus conocimientos

nos han dado la salvación;

¡el obedecerte es nuestro tesoro!

Dios ayuda en el sufrimiento

7 »Nuestros valientes

gritan por las calles;

nuestros mensajeros de paz

lloran amargamente.

8 Los caminos están desiertos,

nadie transita por ellos;

se han roto los pactos,

se rechaza a los testigos,

y no hay respeto por nadie.

9 Todos en el país están tristes;

los bosques del Líbano

se han secado

y han perdido su color.

Todo el valle de Sarón

ha quedado hecho un desierto;

la región de Basán

y el monte Carmelo

han perdido su verdor».

10 Dios dice:

«Ahora mismo voy a actuar

y demostraré mi poder.

11 Todos los planes de Asiria

son pura paja y basura;

pero mi soplo es un fuego

que los quemará por completo.

12 Sus ejércitos arderán

como espinas en el fuego,

y quedarán reducidos a cenizas.

13 Ustedes, los que están lejos,

miren lo que hice;

y ustedes, los que están cerca,

reconozcan mi poder.

14 »En Jerusalén

lospecadorestiemblan,

los malvados se llenan de miedo

y gritan:

“No podremos sobrevivir

al fuego destructor de Dios;

¡ese fuego no se apaga

y no quedaremos con vida!”»

¿Quién se salvará en el juicio de Dios?

15-16 Isaías dijo:

«Solo vivirá segura

la gente que es honesta

y siempre dice la verdad,

la que no se enriquece

a costa de los demás,

la que no acepta regalos

a cambio de hacer favores,

la que no se presta

a cometer un crimen,

¡la que ni siquiera se fija

en la maldad que otros cometen!

Esa gente tendrá como refugio

una fortaleza hecha de rocas;

siempre tendrá pan,

y jamás le faltará agua».

La gloria futura de Jerusalén

17 Isaías les dijo a los israelitas:

«Ustedes verán a un rey

en todo su esplendor;

verán un país tan grande

que parecerá no tener fronteras.

18 Y cuando se pongan a pensar

en el miedo que sentían, dirán:

“¿Y dónde han quedado

los que nos cobraban losimpuestos?

¿Dónde están los contadores

que nos cobraban tanto dinero?”

19 »Ya no volverán a ver

a ese pueblo tan violento,

que hablaba un idioma

tan difícil y enredado

que nadie podía entender.

20 Fíjense en mi templo

y en la ciudad de Jerusalén:

¡allí celebraremos nuestras fiestas!

Será un lugar tan seguro

como una carpa bien plantada,

con estacas bien clavadas

y cuerdas que no se rompen.

21 ¡Allí Dios mostrará su poder!

»Jerusalén tendrá ríos muy anchos,

pero los barcos enemigos

no podrán pasar por allí.

22 Dios es nuestro juez

y nuestro rey.

¡Nuestro Dios nos salvará!

23 »Las naves de Asiria

tienen flojas las cuerdas,

su mástil tambalea

y no sostiene su bandera.

Sus enemigos, y hasta los cojos,

les quitan todas sus riquezas.

24 Pero Dios perdonará lospecados

de los habitantes de Jerusalén.

Ninguno de ellos volverá a decir:

“Siento que me muero”».

Categories
Isaías

Isaías 34

Dios juzgará a las naciones

1 Isaías advirtió:

«Pueblos y naciones,

habitantes de toda la tierra:

¡Acérquense y escuchen!

¡Presten atención!

2 Dios está enojado con ustedes

y con todos sus ejércitos.

Dios los ha condenado

a una total destrucción.

3 »Por las montañas correrán

verdaderos ríos de sangre.

Los muertos quedarán abandonados,

y despedirán mal olor.

4 Los planetas dejarán de verse,

el cielo se cerrará,

y las estrellas caerán

como hojas secas en otoño».

Dios castigará al reino de Edom

5 Isaías continuó diciendo:

«Ya se ve en el cielo

la espada de nuestro Dios;

está a punto de castigar

a todo el pueblo de Edom.

¡Dios lo ha condenado a muerte!

6 Habrá una matanza en Bosrá,

la ciudad capital de Edom,

y correrá mucha sangre.

La espada de Dios se empapará

de sangre y de grasa,

como cuando en el altar

se ofrecen corderos y cabras.

7 La gente caerá muerta

como los toros en el matadero.

Su país se empapará de sangre;

¡la tierra se llenará de grasa!

8 Ese día Dios se vengará;

será el año de su venganza

en favor de Jerusalén.

9 »Por los arroyos de Edom

correrá brea en vez de agua;

la tierra se volverá azufre

y arderá como resina caliente,

10 que arde todo el tiempo

y siempre levanta mucho humo.

El país quedará abandonado para siempre,

y nadie volverá a pasar por allí.

11 Dios convertirá ese país

en el más árido desierto.

Allí se refugiarán los búhos;

allí pondrán sus nidos

los cuervos y las lechuzas.

12 »No volverán a tener reyes,

y se quedarán sin jefes.

13 En sus palacios y fortalezas

crecerán cardos y espinos,

y allí buscarán refugio

los chacales y los avestruces.

14 Allí las cabras

se llamarán unas a otras;

se juntarán los chacales

y los gatos monteses.

»Allí encontrará su lugar

el fantasma que espanta de noche;

15 allí anidará la serpiente,

que pondrá sus huevos

y tendrá sus crías;

¡allí se reunirán los buitres,

cada uno con su pareja!

16 »Estudien el libro de Dios;

lean lo que allí dice:

De todos estos animales

no faltará uno solo;

todos tendrán su pareja

porque así Dios lo decidió;

Dios los ha reunido

con un soplo de su aliento.

17 A cada uno de estos animales

le dio su propio territorio,

y allí vivirán para siempre».

Categories
Isaías

Isaías 35

Los israelitas volverán a Jerusalén

1 Isaías anunció:

«¡El desierto florecerá

y la tierra seca dará fruto!

2 Todo el mundo se alegrará

porque Dios le dará al desierto

la belleza del monte del Líbano,

la fertilidad del monte Carmelo

y la hermosura del valle de Sarón.

3 »Fortalezcan a los débiles,

den fuerza a los cansados,

4 y digan a los tímidos:

“¡Anímense, no tengan miedo!

Dios vendrá a salvarlos,

y a castigar a sus enemigos”.

5 »Entonces se abrirán

los ojos de los ciegos

y se destaparán

los oídos de los sordos;

6-7 los que no pueden andar

saltarán como venados,

y los que no pueden hablar

gritarán de alegría.

»En medio del árido desierto

brotará agua en abundancia;

en medio de la tierra seca

habrá muchos lagos y manantiales;

crecerán cañas y juncos

donde ahora habitan los chacales,

8 en pleno desierto habrá un sendero

al que llamarán “CaminoSagrado”.

»No pasarán por ese camino

ni losimpurosni los necios;

9 no se acercarán a él

ni los leones ni otras fieras.

Ese camino es para los israelitas,

que han estado prisioneros,

10 pero que Dios va a liberar.

Y ellos entrarán en Jerusalén

cantando con mucha alegría,

y para siempre vivirán felices.

Se acabarán el llanto y el dolor,

y solo habrá alegría y felicidad».

Categories
Isaías

Isaías 36

El rey de Asiria invade Judá

1 Ezequías tenía ya catorce años gobernando, cuando el nuevo rey de Asiria, llamado Senaquerib, atacó todas las ciudades fortificadas de Judá y las conquistó.

2 Senaquerib envió desde Laquis a uno de sus oficiales de confianza al frente de un poderoso ejército para que hablara con Ezequías en Jerusalén. Cuando llegaron, acamparon junto al canal del estanque de Siloé, por el camino que va a los talleres de los teñidores de telas.

3 Eliaquim, encargado del palacio del rey Ezequías, y Sebná y Joah, sus dos secretarios, salieron a recibirlo.

4 Entonces el oficial asirio les dio este mensaje para Ezequías:

«El gran rey de Asiria quiere saber por qué te sientes tan seguro de ganarle.

5 Para triunfar en la guerra no bastan las palabras; hace falta un buen ejército y un buen plan de ataque. ¿En quién confías, que te atreves a luchar contra el rey de Asiria?

6 ¿Acaso confías en Egipto? Ese país y su rey son como una caña astillada que se romperá si te apoyas en ella, y te herirá.

7 Y si me dices que confías en tu Dios, entonces por qué has quitado todos los altares y ordenaste que tu pueblo loadoresolamente en Jerusalén.

8 »Tú no tienes con qué atacarme. Es más, si ahora mismo me muestras a dos jinetes yo te doy los caballos.

9 Y si estás esperando a los egipcios, déjame decirte que los caballos y carros de combate de Egipto no harán temblar ni al más insignificante de mis soldados.

10 Además, hemos venido a destruir este país, porque Dios nos ordenó hacerlo».

11 Eliaquim, Sebná y Joah le dijeron al oficial asirio:

—Por favor, no nos hable usted en hebreo. Háblenos en arameo, porque todos los que están en la muralla de la ciudad nos están escuchando.

12 El oficial asirio les respondió:

—El rey de Asiria me envió a hablarles a ellos y no a ustedes ni a Ezequías, porque ellos, lo mismo que ustedes, se van a quedar sin comida y sin agua. Será tanta el hambre y la sed que tendrán, que hasta se comerán su propio excremento y beberán sus propios orines.

13 Después el oficial asirio se puso de pie y gritó muy fuerte en hebreo:

«Escuchen lo que dice el gran rey de Asiria:

14 “No se dejen engañar por Ezequías, porque él no puede salvarlos de mi poder.

15 Si les dice que confíen en Dios porque él los va a salvar,

16 no le crean. Hagan las paces conmigo y ríndanse. Entonces podrán comer las uvas de su propio viñedo, los higos de sus árboles y beber su propia agua.

17 Después los llevaré a un país parecido al de ustedes, donde hay trigo, viñedos, olivos y miel.

18-20 No escuchen a Ezequías, pues él los engaña al decirles que Dios los va a salvar. A otras naciones, sus dioses no pudieron salvarlas de mi poder. Ni los dioses de Hamat, Arpad y Sefarvaim, pudieron salvar a Samaria de mi poder; ¿cómo esperan que el Dios de ustedes pueda salvar a Jerusalén?”»

21 La gente se quedó callada, porque el rey les había ordenado no contestar.

22 Después Eliaquim, Sebná y Joah rompieron su ropa en señal de angustia, y fueron a contarle al rey Ezequías lo que había dicho el oficial asirio.