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Marcos 15

Jesús y Pilato

1 Al amanecer, lossacerdotesprincipales, los líderes del país y losmaestros de la Leyse reunieron con los miembros de laJunta Suprema. Terminada la reunión, ataron a Jesús, lo sacaron del palacio de Caifás y lo entregaron a Poncio Pilato, el gobernador romano.

2 Pilato le preguntó a Jesús:

—¿Eres en verdad el rey de los judíos?

Jesús respondió:

—Tú lo dices.

3 Los sacerdotes principales presentaban muchas acusaciones contra Jesús.

4 Por eso, Pilato volvió a preguntarle:

—Mira, te acusan de muchas cosas. ¿No vas a defenderte?

5 Y como Jesús no le respondía, el gobernador se quedó asombrado.

¡Que lo claven en una cruz!

6 Durante lafiesta de la Pascua, Pilato tenía la costumbre de poner en libertad a alguno de los presos, el que el pueblo quisiera.

7 En ese tiempo estaba encarcelado un bandido muy famoso, que se llamaba Barrabás. Junto con otros había matado a alguien durante un gran pleito que se armó en contra del gobierno de Roma.

8 La gente fue a ver a Pilato y empezó a pedirle que dejara libre a un prisionero, como era su costumbre.

9-10 Y como Pilato sabía que lossacerdotesprincipales habían entregado a Jesús solo por envidia, le preguntó a la gente:

—¿Quieren que deje libre al rey de los judíos?

11 Pero los sacerdotes principales alborotaron a la gente para que pidiera la liberación de Barrabás.

12 Pilato volvió a preguntar:

—¿Y qué quieren que haga con el hombre que ustedes llaman “el rey de los judíos”?

13 —¡Clávalo en una cruz! —contestaron a coro.

14 Pilato les preguntó:

—Díganme, ¿qué mal ha hecho este hombre?

Pero la multitud gritó con más fuerza:

—¡Clávalo en una cruz!

15 Pilato quería quedar bien con la gente, así que dejó en libertad a Barrabás. Luego ordenó que azotaran a Jesús con un látigo y que lo clavaran en una cruz.

Todos se burlan de Jesús

16 Los soldados romanos llevaron a Jesús al patio del cuartel y llamaron al resto de la tropa.

17 Luego le pusieron a Jesús un manto de color rojo oscuro, y le colocaron en la cabeza una corona hecha con ramas de espinos.

18 Entonces comenzaron a burlarse de él, y gritaban: «¡Viva el rey de los judíos!»

19 Lo golpeaban en la cabeza con una vara y lo escupían, y arrodillándose delante de él le hacían reverencias.

20 Cuando se cansaron de burlarse de él, le quitaron el manto rojo y le pusieron su propia ropa. Después se lo llevaron para clavarlo en la cruz.

21 Los soldados salieron con Jesús, y en el camino encontraron a un hombre llamado Simón, que era del pueblo de Cirene. Simón era padre de Alejandro y de Rufo; regresaba del campo y los soldados lo obligaron a cargar la cruz de Jesús.

22 Así llevaron a Jesús a un lugar llamado Gólgota, que quiere decir «La Calavera».

23 Allí le ofrecieron vino mezclado conmirra, para calmar sus dolores; pero Jesús no quiso beberlo.

24-28 Eran las nueve de la mañana cuando los soldados romanos clavaron a Jesús en la cruz. Luego hicieron un sorteo para ver quién de ellos se quedaría con su ropa. Además, colocaron un letrero para explicar por qué lo habían clavado en la cruz. El letrero decía: «El Rey de los judíos».

Junto a Jesús clavaron a dos bandidos, uno a su derecha y el otro a su izquierda.

29 La gente que pasaba por allí insultaba a Jesús y se burlaba de él, haciéndole muecas y diciéndole: «¡Hey! Tú dijiste que podías destruir el templo y construirlo de nuevo en tres días.

30 ¡Si tienes tanto poder, sálvate a ti mismo! ¡Baja de la cruz!»

31 También lossacerdotesprincipales y losmaestros de la Leyse burlaban de él, y se decían entre sí: «Salvóa otros, pero no puede salvarse a sí mismo.

32 Dice que es elMesías, el rey de Israel. ¡Pues que baje de la cruz y creeremos en él!»

Y también insultaban a Jesús los bandidos que habían sido clavados a su lado.

Jesús muere

33 Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, el cielo se puso oscuro.

34 A esa hora, Jesús gritó con mucha fuerza: «Eloí, Eloí, ¿lemá sabactani?» Eso quiere decir: «¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?»

35 Algunos de los que estaban allí lo oyeron, y dijeron: «Oigan, está llamando alprofetaElías.»

36 Uno de ellos consiguió una esponja, la empapó con vinagre, la ató al extremo de un palo largo, y se la acercó a Jesús para que bebiera. Entonces dijo: «Vamos a ver si Elías viene a bajarlo de la cruz.»

37 Jesús lanzó un fuerte grito y murió.

38 En aquel momento, la cortina del templo se partió en dos pedazos de arriba abajo.

39 El oficial romano que estaba frente a Jesús lo vio morir, y dijo:

—En verdad este hombre era el Hijo de Dios.

40 Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos. Entre ellas estaban María Magdalena, Salomé y María, la madre de José y de Santiago el menor.

41 Ellas habían seguido y ayudado a Jesús en Galilea. Además, estaban allí muchas otras mujeres que habían acompañado a Jesús en su viaje a Jerusalén.

El entierro de Jesús

42 Ya era viernes por la tarde, y los judíos se estaban preparando para las celebraciones especiales del díasábado.

43 Un hombre llamado José, del pueblo de Arimatea, no tuvo miedo de pedirle a Pilato el cuerpo de Jesús. José era un miembro muy importante de laJunta Suprema. Además, él oraba para que el reinado de Dios empezara pronto.

44 Pilato se sorprendió mucho al oír que Jesús ya había muerto. Por eso, llamó al oficial romano para ver si era cierto, y para averiguar cuándo había sucedido.

45 Cuando el oficial regresó con el informe, Pilato dio permiso para que le entregaran a José el cuerpo de Jesús.

46 José compró entonces una sábana de tela muy fina y cara. Bajó a Jesús de la cruz, lo envolvió en la sábana y lo puso en una tumba. Hacía poco tiempo que José la había mandado construir en una gran roca. Luego tapó la entrada de la tumba con una piedra muy grande.

47 Mientras tanto, María Magdalena y María la madre de José, miraban dónde ponían el cuerpo de Jesús.

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Marcos

Marcos 16

¡Él está vivo!

1 Cuando terminó el descanso obligatorio de los judíos, María Magdalena, Salomé y María la madre de Santiago compraron perfumes para untárselos al cuerpo de Jesús.

2 Así que, el domingo en la mañana, cuando el sol apenas había salido, fueron a la tumba de Jesús.

3-4 Mientras caminaban, se decían unas a otras: «¿Quién quitará la piedra que tapa la entrada de la tumba? ¡Esa piedra es muy grande!» Pero, al mirar la tumba, vieron que la piedra ya no tapaba la entrada.

5 Cuando entraron, vieron a un joven vestido con ropa blanca y larga, sentado al lado derecho de la tumba. Ellas se asustaron,

6 pero el joven les dijo:

«No se asusten. Ustedes están buscando a Jesús, el de Nazaret, el que murió en la cruz. No está aquí; ha resucitado. Vean el lugar donde habían puesto su cuerpo.

7 Y ahora, vayan y cuenten a susdiscípulosy a Pedro que Jesús va a Galilea para llegar antes que ellos. Allí podrán verlo, tal como les dijo antes de morir.»

8 Las mujeres, temblando de miedo, huyeron de la tumba. Pero no le dijeron nada a nadie porque estaban muy asustadas.

Jesús se le aparece a María Magdalena

9 El domingo muy temprano, después de que Jesúsresucitó, se le apareció a María Magdalena. Tiempo atrás, Jesús había expulsado de ella a sietedemonios.

10 Mientras losdiscípulosestaban tristes y llorando por la muerte de Jesús, llegó ella y les contó que Jesús estaba vivo.

11 Pero ellos no creyeron que Jesús estuviera vivo ni que María lo hubiera visto.

Jesús se les aparece a dos discípulos

12 Después Jesús se les apareció a dosdiscípulosque iban por el campo.

13 Estos dos discípulos fueron y les avisaron a los demás, pero tampoco les creyeron.

La misión de los discípulos

14 Luego, Jesús se les apareció a los oncediscípulosmientras ellos comían. Los reprendió por su falta de confianza y por su terquedad; ellos no habían creído a los que lo habían vistoresucitado.

15 Jesús les dijo:

«Vayan por todos los países del mundo y anuncien lasbuenas noticiasa todo el mundo.

16 Los que crean en mí y sebauticen, seránsalvos. Pero a los que no crean en mí, yo los voy a rechazar.

17 Los que confíen en mí y usen mi nombre podrán hacer cosas maravillosas: Podrán expulsardemonios; podrán hablar idiomas nuevos y extraños;

18 podrán agarrar serpientes o beber algo venenoso, y nada les pasará. Además, pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán.»

Jesús sube al cielo

19 Cuando el Señor Jesús terminó de hablar con susdiscípulos, Dios lo subió al cielo. Allí, Jesús se sentó en el lugar de honor, al lado derecho de Dios.

20 Y los discípulos, por su parte, salieron a anunciar por todas partes lasbuenas noticiasdel reino. El Señor Jesús los acompañaba y los ayudaba por medio de señalesmilagrosas, y así Dios demostraba que los discípulos predicaban el mensaje verdadero.Amén.

Otra manera de finalizar el libro de Marcos

9-10Las tres mujeres fueron a ver a Pedro y a los otrosdiscípulos, y les dieron un corto informe de lo que ellas habían oído. Después, Jesús envió a los discípulos a todos los países del mundo, para anunciar el mensaje especial de Dios, que durará para siempre.

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Mateo

Mateo 1

Los antepasados de Jesús

1 Jesús eradescendientede David y de Abraham. Esta es la lista de todos sus familiares que vivieron antes de él:

2 Desde Abraham hasta David fueron:

Abraham,

Isaac,

Jacob,

Judá y sus hermanos,

3 Fares y Zérah (su madre fue Tamar),

Hesrón,

Aram,

4 Aminadab,

Nahasón,

Salmón,

5 Booz (su madre fue Rahab),

Obed (su madre fue Rut),

Isaí,

6 el rey David.

Desde David hasta el tiempo en que los judíos fueron llevados como prisioneros a Babilonia, susantepasadosfueron:

David,

Salomón (su madre había sido esposa de Urías),

7 Roboam,

Abías,

Asá,

8 Josafat,

Joram,

Ozías,

9 Jotam,

Acaz,

Ezequías,

10 Manasés,

Amón,

Josías,

11 Joaquín y sus hermanos.

12 Desde el tiempo en que los judíos fueron llevados a Babilonia hasta el nacimiento de Jesús, sus antepasados fueron:

Joaquín,

Salatiel,

Zorobabel,

13 Abihud,

Eliaquim,

Azor,

14 Sadoc,

Aquim,

Eliud,

15 Eleazar,

Matán,

Jacob,

16 José, el esposo de María, la madre de Jesús, conocido como elMesías.

17 Desde Abraham hasta David, hubo catorcegeneraciones. Desde David hasta que los judíos fueron llevados prisioneros a Babilonia también hubo catorce generaciones, y otras catorce desde ese momento hasta el nacimiento del Mesías.

El nacimiento de Jesús

18-20 Así fue como nació Jesús, elMesías: su madre, María estaba comprometida para casarse con José. Pero antes de que vivieran juntos, se supo que ella estaba embarazada. José era un hombre bueno y obediente a la ley de Dios. Como no quería acusar a María delante de todo el pueblo, decidió romper en secreto el compromiso.

Mientras pensaba en todo esto, unángelde Dios se le apareció en un sueño y le dijo: «José, no tengas miedo de casarte con María. El Espíritu Santo fue quien hizo que ella quedara embarazada.

21 Cuando nazca el niño, lo llamarás Jesús. Él va a salvar a su pueblo del castigo que merece por suspecados.»

22-25 Cuando José despertó, obedeció al ángel de Dios y se casó con María. Pero no durmieron juntos como esposos antes de que naciera el niño. Y cuando este nació, José le puso por nombre Jesús.

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que Dios había dicho por medio delprofetaIsaías:

«¡Presten atención!

Una joven virgen

quedará embarazada,

y tendrá un hijo.

Y llamarán a ese niño

Emanuel.»

Este nombre significa «Dios está con nosotros».

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Mateo

Mateo 2

Los sabios

1 Jesús nació en Belén de Judea cuando Herodes el Grande era rey de ese país. En esa época, unossabiosde un país del oriente llegaron a Jerusalén

2 y preguntaron: «¿Dónde está el niño que nació para ser el rey de los judíos? Vimos su estrella en el oriente y hemos venido aadorarlo.»

3 El rey Herodes y todos los habitantes de Jerusalén se pusieron muy nerviosos cuando oyeron hablar de esto.

4 Entonces Herodes reunió a lossacerdotesprincipales y a losmaestros de la Ley, y les preguntó:

—¿Dónde tiene que nacer elMesías?

5 Ellos le dijeron:

—En Belén de Judea, porque así lo anunció elprofetacuando escribió:

6 «Tú, Belén,

eres importante

entre los pueblos de Judá.

De ti nacerá un príncipe,

que guiará a mi pueblo Israel.»

7 Herodes mandó llamar en secreto a los sabios y averiguó cuándo había aparecido la estrella.

8 Luego les dijo: «Vayan a Belén y averigüen todo lo que puedan acerca del niño. Cuando lo encuentren, avísenme. Yo también quiero ir a adorarlo.»

9 Después de escuchar al rey, los sabios salieron hacia Belén. Delante de ellos iba la misma estrella que habían visto en su país. Finalmente, la estrella se detuvo sobre la casa donde estaba el niño.

10 ¡Qué felices se pusieron los sabios al ver la estrella!

11 Cuando entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y se arrodillaron para adorarlo. Abrieron los cofres que llevaban y le regalaron al niño oro, incienso y mirra.

12 Dios les avisó a los sabios, en un sueño, que no volvieran al palacio de Herodes. Ellos, entonces, regresaron a su país por otro camino.

La familia de Jesús huye a Egipto

13 Después de que lossabiosregresaron a su país, unángelde Dios se le apareció a José en un sueño y le dijo: «Levántate. Escapa a Egipto con el niño y con su madre, y quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»

14 Esa noche, José escapó a Egipto con María y con el niño,

15 y se quedó allí hasta que Herodes murió. Así se cumplió lo que Dios había dicho por medio delprofeta: «De Egipto llamé a mi hijo».

Herodes intenta matar a Jesús

16 Cuando Herodes se dio cuenta de que lossabioslo habían engañado, se puso muy furioso y mandó matar a todos los niños menores de dos años, que vivieran en Belén y sus alrededores.

17 Así se cumplió lo que Dios dijo por medio delprofetaJeremías:

18 «Grandes llantos y lamentos

oyó la gente de Ramá.

Era Raquel, que lloraba

por la muerte de sus hijos,

y no quería ser consolada.»

Viaje a Nazaret

19 Herodes murió cuando José todavía estaba en Egipto. Entonces unángelde Dios se le apareció a José en un sueño

20 y le dijo: «Regresa ahora mismo a Israel, junto con el niño y la madre, porque ya murieron los que querían matar al niño.»

21 José, María y el niño regresaron a Israel.

22 Pero José tuvo miedo de ir a la región de Judea porque supo que Arquelao, el hijo de Herodes, era el nuevo rey allí. Entonces el ángel de Dios le dijo a José que siguiera hasta la región de Galilea.

23 Cuando llegaron allá, se fueron a vivir a un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que Dios había dicho por medio de losprofetas: «ElMesíasserá llamado nazareno».

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Mateo

Mateo 3

Juan el Bautista

1 Años después, Juan el Bautista salió al desierto de Judea para predicarle a la gente. Les decía:

2 «Vuélvanse a Dios, porque muy pronto su reino se establecerá aquí.»

3 Juan era la persona de quien hablaba elprofetaIsaías cuando dijo:

«Alguien grita en el desierto:

“Prepárenle el camino al Señor.

¡Ábranle paso!

¡Que no encuentre estorbos!”»

4 Juan se vestía con ropa hecha de pelo de camello y usaba un taparrabos de cuero. Comía saltamontes y miel silvestre.

5 Muchos iban a oír a Juan. Llegaban no solo de los alrededores del río Jordán, sino también de la región de Judea y de Jerusalén.

6 Confesaban suspecadosy él losbautizabaen el río.

7 Al ver Juan que muchosfariseosysaduceosvenían para que él los bautizara, les dijo:

«¡Ustedes son unas víboras! ¿Creen que se van a escapar del castigo que Dios les enviará?

8 Demuestren con su conducta que han dejado de pecar.

9 No piensen que sesalvaránsolo por serdescendientesde Abraham. Si Dios así lo quiere, hasta a estas piedras las puede convertir en familiares de Abraham.

10 Cuando un árbol no produce buenos frutos, su dueño lo corta de raíz y lo quema. Y Dios ya está listo para destruir a los que no hacen lo bueno.

11 »Yo los bautizo a ustedes con agua, para que demuestren a los demás que ustedes ya han cambiado su forma de vivir. Pero hay alguien que viene después de mí, y que es más poderoso que yo. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. ¡Yo ni siquiera merezco ser su esclavo!

12 El que viene después de mí separará a los buenos de los malos. A los buenos los pondrá a salvo, pero a los malos los echará en un fuego que nunca se apaga.»

Juan bautiza a Jesús

13 Jesús salió de Galilea y se fue al río Jordán para que Juan lobautizara.

14 Pero Juan no quería hacerlo. Así que le dijo:

—Yo no debería bautizarte. ¡Más bien, tú deberías bautizarme a mí!

15 Jesús le respondió:

—Hazlo así por ahora, pues debemos cumplir con lo que Dios manda.

Juan estuvo de acuerdo,

16 y lo bautizó. Cuando Jesús salió del agua, vio que el cielo se abría y que el Espíritu de Dios bajaba sobre él en forma de paloma.

17 Entonces una voz que venía del cielo dijo: «Este es mi Hijo. Yo lo amo mucho y estoy muy contento con él.»

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Mateo

Mateo 4

Jesús vence al diablo

1 Luego el Espíritu de Dios llevó a Jesús al desierto, para que eldiablotratara de hacerlo caer en sus trampas.

2 Después deayunaren el desierto cuarenta días con sus noches, Jesús tuvo hambre.

3 Entonces llegó el diablo para ponerle una trampa, y le dijo:

—Si en verdad eres el Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en pan.

4 Jesús le contestó:

—LaBibliadice:

“No solo de pan vive la gente;

también necesita obedecer

todo lo que Dios manda.”

5 Después el diablo llevó a Jesús a la ciudad de Jerusalén. Allí lo subió a la parte más alta del templo,

6 y le dijo:

—Si en verdad eres el Hijo de Dios, tírate abajo, pues la Biblia dice:

“Dios mandará a susángeles

para que te cuiden.

Ellos te sostendrán,

para que no te lastimes los pies

contra ninguna piedra.”

7 Jesús le contestó:

—La Biblia también dice: “Nunca trates de hacer caer a tu Dios en una trampa”.

8 Por último, el diablo llevó a Jesús a una montaña muy alta. Desde allí podían verse los países más ricos y poderosos del mundo.

9 El diablo le dijo:

—Todos estos países serán tuyos, si te arrodillas delante de mí y meadoras.

10 Jesús le respondió:

—Vete de aquí,Satanás, porque la Biblia dice:

“Adoren a Dios y obedézcanlo solo a él”.

11 Entonces el diablo se fue, y unos ángeles vinieron a servir a Jesús.

Jesús comienza su trabajo

12 Cuando Jesús oyó que Juan el Bautista estaba en la cárcel, se marchó a la región de Galilea.

13 Pero no volvió a su casa en Nazaret, sino que se fue a vivir a Cafarnaúm. Este pueblo se encuentra a orillas del Lago de Galilea. Allí vivieron lastribusisraelitas de Zabulón y de Neftalí.

14 Así se cumplió lo que Dios había dicho por medio delprofetaIsaías, cuando escribió:

15 «Escucha, tierra de Zabulón,

que estás cerca del gran mar;

escucha, tierra de Neftalí,

que estás al oeste del río Jordán;

escucha tú, Galilea,

tierra de extranjeros.

16 Aunque tu gente viva en la oscuridad,

verá una gran luz.

Una luz alumbrará

a los que vivan

en sombra de muerte.»

17 Desde entonces, Jesús comenzó a decirles a todos: «Vuélvanse a Dios, porque su reino se va a establecer aquí».

Jesús elige a cuatro pescadores

18 Jesús pasaba por la orilla del Lago de Galilea cuando vio a Simón Pedro y Andrés, dos hermanos que eran pescadores. Mientras ellos pescaban con sus redes,

19 Jesús les dijo: «Síganme. En lugar de pescar peces, les voy a enseñar a ganar seguidores para mí.»

20 En ese mismo instante, Pedro y Andrés dejaron sus redes y siguieron a Jesús.

21 Jesús siguió caminando por la orilla del lago y vio a Santiago y a Juan, otros dos hermanos que también eran pescadores. Los dos estaban en una barca arreglando las redes, junto con su padre Zebedeo. Jesús llamó a los dos.

22 Ellos salieron de inmediato de la barca, dejaron a su padre y siguieron a Jesús.

23 Jesús recorría toda la región de Galilea. Enseñaba en lassinagogas, anunciaba lasbuenas noticiasdelreino de Diosy sanaba a todos los que estaban enfermos.

24 Jesús se hizo muy famoso en toda la región de Siria. La gente le traía personas que sufrían dolores y enfermedades, o que teníandemonios. También le traían a los que sufrían de ataques o que no podían caminar ni moverse, y a todos ellos los sanó.

25 Muchísima gente de las regiones de Galilea, Judea y Decápolis seguía a Jesús. También venía gente de la ciudad de Jerusalén y de los pueblos que están al otro lado del río Jordán.

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Mateo

Mateo 5

Bendiciones

1 Cuando Jesús vio a tanta gente, subió a una montaña y se sentó. Losdiscípulosse le acercaron,

2 y él comenzó a enseñarles:

3 «Dios bendice a los que confían

totalmente en él,

pues ellos forman parte de su reino.

4 Dios bendice a los que sufren,

pues él los consolará.

5 Dios bendice a los humildes,

pues ellos recibirán la tierra prometida.

6 Dios bendice a los que desean la justicia,

pues él les cumplirá su deseo.

7 Dios bendice a los que son compasivos,

pues él será compasivo con ellos.

8 Dios bendice a los que tienen

un corazón puro,

pues ellos verán a Dios.

9 Dios bendice a los que trabajan

para que haya paz en el mundo,

pues ellos serán llamados hijos de Dios.

10 Dios bendice a los que son maltratados

por practicar la justicia,

pues ellos forman parte de su reino.

11-12 »Dios los bendecirá a ustedes cuando, por causa mía, la gente los maltrate y diga mentiras contra ustedes. ¡Alégrense! ¡Pónganse contentos! Porque van a recibir un gran premio en el cielo. Así maltrataron también a losprofetasque vivieron antes que ustedes.

La sal y la luz del mundo

13 »Ustedes son como la sal que se pone en el horno de barro para aumentar su calor. Si la sal pierde esa capacidad, ya no sirve para nada, sino para que la tiren a la calle y la gente la pisotee.

14 »Ustedes son como una luz que ilumina a todos. Son como una ciudad construida en la parte más alta de un cerro y que todos pueden ver.

15 Nadie enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón. Todo lo contrario: la pone en un lugar alto para que alumbre a todos los que están en la casa.

16 De la misma manera, la conducta de ustedes debe ser como una luz que ilumine y muestre cómo se obedece a Dios. Hagan buenas acciones. Así los demás las verán y alabarán a Dios, el Padre de ustedes que está en el cielo.

La ley y los profetas

17 »No crean que vine a quitar la ley ni a decir que la enseñanza de losprofetasya no vale. Al contrario: vine a darles su verdadero valor.

18 Yo les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni siquiera un punto o una coma se quitará de la ley, hasta que todo se cumpla.

19 Por eso, si alguien no obedece uno solo de los mandatos de Dios, aun el menos importante, será la persona menos importante en elreino de Dios. Lo mismo le sucederá al que enseñe a otros a desobedecer. Pero el que obedezca losmandamientosy enseñe a otros a obedecerlos, será muy importante en el reino de Dios.

20 Yo les aseguro que si ustedes no son más obedientes que losfariseosy losmaestros de la Ley, nunca entrarán en el reino de Dios.

El enojo

21 »Recuerden que hace mucho tiempo Moisés dijo: “No maten, pues si alguien mata a otro, será castigado”.

22 Pero ahora yo les aseguro que cualquiera que se enoje con otro tendrá que ir a juicio. Cualquiera que insulte a otro será llevado a los tribunales. Y el que maldiga a otro será echado en el fuego delinfierno.

23 »Por eso, si llevas al altar del templo unaofrendapara Dios, y allí te acuerdas de que alguien está enojado contigo,

24 deja la ofrenda delante del altar, ve de inmediato a reconciliarte con esa persona, y después de eso regresa a presentar tu ofrenda a Dios.

25 »Si alguien te acusa de haberle hecho algo malo, arregla el problema con esa persona antes de que te entregue al juez. Si no, el juez le ordenará a un policía que te lleve a la cárcel.

26 Te aseguro que no saldrás de allí sin que antes pagues hasta la última moneda que debas.

El matrimonio

27 »Moisés también dijo: “No sean infieles en su matrimonio”.

28 Pero ahora yo les aseguro que si un hombre mira a otra mujer con el deseo de tener relaciones sexuales con ella, ya fue infiel en su corazón.

29 »Si lo que ves con tu ojo derecho te hace desobedecer a Dios, es mejor que te lo saques y lo tires lejos. Es preferible que pierdas una parte del cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado alinfierno.

30 Si lo que haces con tu mano derecha te hace desobedecer, es mejor que te la cortes y la tires lejos. Es preferible que pierdas una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo se vaya al infierno.

El divorcio

31 »También hace mucho tiempo Moisés dijo: “Si alguno ya no quiere vivir casado con su mujer, déle un certificado de divorcio”.

32 Pero ahora yo les digo que el hombre sólo puede divorciarse si su esposa tiene relaciones sexuales con otro hombre. Si se divorcia de su esposa por otra razón, la pone en peligro de cometer ese mismopecado. Si esa mujer vuelve a casarse, tanto ella como su nuevo esposo serán culpables deadulterio.

Las promesas

33 »En ese mismo tiempo, Moisés también enseñó: “No usen el nombre de Dios para prometer lo que no van a cumplir”.

34 Pero ahora yo les digo a ustedes que, cuando prometan algo, no hagan ningún juramento. No juren por el cielo, porque es el trono de Dios,

35 ni juren por la tierra, porque Dios gobierna sobre ella. Tampoco juren por Jerusalén, pues esta ciudad pertenece a Dios, el gran Rey.

36 Nunca juren por su vida, porque ustedes no son dueños de ella.

37 Si van a hacer algo digan que sí, y si no lo van a hacer digan que no. Todo lo que digan de más viene deldiablo.

La venganza

38 »Otra de las enseñanzas de Moisés fue esta: “Si alguien le saca un ojo a otro, también a él se le sacará un ojo; si le rompe un diente, también a él se le romperá otro.”

39 Pero ahora yo les digo: “No traten de vengarse de quien les hace daño. Si alguien les da una bofetada en la mejilla derecha, pídanle que les pegue también en la izquierda.

40 Si alguien los acusa ante un juez y quiere quitarles la camisa, denle también el abrigo.

41 Si un soldado los obliga a llevar una carga por un kilómetro, llévenla dos kilómetros.

42 A quien les pida algo, dénselo, y a quien les pida prestado, préstenle.”

Amar a los enemigos

43 »Esta es otra orden que dio Moisés hace muchísimo tiempo: “Amen a su prójimo y odien a su enemigo”.

44 Pero ahora yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los maltratan.

45 Así demostrarán que actúan como su Padre Dios, que está en el cielo. Él es quien hace que salga el sol sobre los buenos y sobre los malos. Él es quien manda la lluvia para el bien de los que lo obedecen y de los que no lo obedecen.

46 »Si ustedes aman solo a quienes los aman, Dios no los va a bendecir por eso. Recuerden que hasta los que cobranimpuestospara Roma también aman a sus amigos.

47 Si saludan solo a sus amigos, no hacen nada extraordinario. ¡Hasta los que no creen en Dios hacen eso!

48 »Ustedes deben ser perfectos como Dios, su Padre que está en el cielo, es perfecto.

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Mateo

Mateo 6

Dar

1 »Cuando ustedes hagan una buena acción, no lo anuncien por todos lados; de lo contrario, Dios su Padre no les dará ningún premio.

2 »Si alguno de ustedes ayuda a los pobres, no se ponga a publicarlo en lassinagogasni en los lugares por donde pasa la gente; eso lo hacen los hipócritas, que quieren que la gente los alabe. Les aseguro que ese es el único premio que ustedes recibirán.

3 »Cuando alguno de ustedes ayude a los pobres, no se lo cuente a nadie.

4 Así esa ayuda se mantendrá en secreto, y Dios el Padre, que conoce ese secreto, les dará a ustedes su premio.

Jesús enseña a orar

5 »Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas. A ellos les encanta que la gente los vea orar. Por eso oran de pie en las sinagogas y en los lugares por donde pasa mucha gente. Pueden estar seguros de que no tendrán otra recompensa.

6 »Cuando alguno de ustedes ore, hágalo a solas. Vaya a su cuarto, cierre la puerta y hable allí en secreto con Dios, su Padre, pues él da lo que se le pide en secreto.

7 »Cuando ustedes oren, no usen muchas palabras, como hacen los que no conocen verdaderamente a Dios. Ellos creen que, porque hablan mucho, Dios les va a hacer más caso.

8 No los imiten, porque Dios, nuestro Padre, sabe lo que ustedes necesitan, aun antes de que se lo pidan.

9 »Ustedes deben orar así:

“Padre nuestro

que estás en el cielo:

Que todos reconozcan

que tú eres el verdadero Dios.

10 Ven y sé nuestro único rey.

Que todos los que viven

en la tierra te obedezcan,

como te obedecen

los que están en el cielo.

11 Danos la comida que necesitamos hoy.

12 Perdona el mal que hacemos,

así como nosotros perdonamos

a los que nos hacen mal.

13 Y cuando vengan las pruebas,

no permitas que ellas nos aparten de ti,

y líbranos del poder deldiablo.”

14 »Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes.

15 Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco su Padre los perdonará a ustedes.

El ayuno

16 »Cuando ustedesayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas. A ellos les gusta que la gente sepa que están ayunando. Les aseguro que ese será el único premio que ellos recibirán.

17 Cuando ustedes ayunen, péinense bien y lávense la cara,

18 para que la gente no se dé cuenta de que están ayunando. Solo Dios, su Padre, quien conoce todos los secretos, sabrá que están ayunando y les dará su premio.

La riqueza verdadera

19 »No traten de amontonar riquezas aquí en la tierra. Esas cosas se echan a perder o son destruidas por la polilla. Además, los ladrones pueden entrar y robarlas.

20 Es mejor que amontonen riquezas en el cielo. Allí nada se echa a perder ni la polilla lo destruye. Tampoco los ladrones pueden entrar y robar.

21 Recuerden que la verdadera riqueza consiste en obedecerme de todo corazón.

22-23 »Los ojos son el reflejo de tu carácter. Así que, tu bondad o tu maldad se refleja en tu mirada.

El dinero

24 »Ningún esclavo puede trabajar al mismo tiempo para dos amos, porque siempre obedecerá o amará a uno más que al otro. Del mismo modo, tampoco ustedes pueden servir al mismo tiempo a Dios y a las riquezas.

Las preocupaciones

25 »No vivan pensando en qué van a comer, qué van a beber o qué ropa se van a poner. La vida no consiste solamente en comer, ni Dios creó el cuerpo solo para que lo vistan.

26 »Miren los pajaritos que vuelan por el aire. Ellos no siembran ni cosechan, ni guardan semillas en graneros. Sin embargo, Dios, el Padre que está en el cielo, les da todo lo que necesitan. ¡Y ustedes son más importantes que ellos!

27 »¿Creen ustedes que por preocuparse vivirán un día más?

28 Aprendan de las flores que están en el campo. Ellas no trabajan para hacerse sus vestidos.

29 Sin embargo, les aseguro que ni el rey Salomón se vistió tan bien como ellas, aunque tuvo muchas riquezas.

30 »Si Dios hace tan hermosas a las flores, que viven tan poco tiempo, ¿acaso no hará más por ustedes? ¡Veo que todavía no han aprendido a confiar en Dios!

31 »Ya no se preocupen por lo que van a comer, o lo que van a beber, o por la ropa que se van a poner.

32 Solo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. Ustedes tienen como padre a Dios que está en el cielo, y él sabe lo que ustedes necesitan.

33 »Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.

34 Así que no se preocupen por lo que pasará mañana. Ya tendrán tiempo para eso. Recuerden que ya tenemos bastante con los problemas de cada día.

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Mateo

Mateo 7

No juzguen a los demás

1 »No se conviertan en jueces de los demás, y así Dios no los juzgará a ustedes.

2 Si son muy duros para juzgar a otras personas, Dios será igualmente duro con ustedes. Él los tratará como ustedes traten a los demás.

3 »¿Por qué te fijas en lo malo que hacen otros, y no te das cuenta de las muchas cosas malas que haces tú? Es como si te fijaras que en el ojo del otro hay una basurita, y no te dieras cuenta de que en tu ojo hay una rama.

4 ¿Cómo te atreves a decirle a otro: “Déjame sacarte la basurita que tienes en el ojo”, si en tu ojo tienes una rama?

5 ¡Hipócrita! Primero saca la rama que tienes en tu ojo, y así podrás ver bien para sacar la basurita que está en el ojo del otro.

6 »No den a los perros las cosas que pertenecen a Dios, ni echen delante de los cerdos lo que para ustedes es más valioso. Los cerdos no sabrán apreciar su valor, y los perros pueden morderlos a ustedes.

Pedir, buscar y llamar

7 »Pidan a Dios, y él les dará. Hablen con Dios, y encontrarán lo que buscan. Llámenlo, y él los atenderá.

8 Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido.

9 »Nadie le da a su hijo una piedra, si él le pide pan.

10 Ni le da una serpiente, si le pide un pescado.

11 »Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con mayor razón Dios, su Padre que está en el cielo, dará buenas cosas a quienes se las pidan.

12 »Traten a los demás como ustedes quieran ser tratados, porque eso nos enseña laBiblia.

La entrada estrecha

13 »Es muy fácil andar por el camino que lleva a la perdición, porque es un camino ancho. ¡Y mucha gente va por ese camino!

14 Pero es muy difícil andar por el camino que lleva a la vida, porque es un camino muy angosto. Por eso, son muy pocos los que lo encuentran.

El árbol y su fruto

15 »¡Cuídense de losprofetasmentirosos, que dicen que hablan de parte de Dios! Se presentan ante ustedes tan inofensivos como una oveja, pero en realidad son tan peligrosos como un lobo feroz.

16 Ustedes los podrán reconocer, pues no hacen nada bueno. Son como las espinas, que solo te hieren.

17-18 El árbol bueno sólo produce frutos buenos y el árbol malo sólo produce frutos malos.

19 El árbol que no da buenos frutos se corta y se quema.

20 Así que ustedes reconocerán a esos mentirosos por el mal que hacen.

¡Cuidado!

21 »No todos los que dicen que yo soy su Señor y dueño entrarán en elreino de Dios. Eso no es suficiente; antes que nada deben obedecer losmandamientosde mi Padre, que está en el cielo.

22 Cuando llegue el día en que Dios juzgará a todo el mundo, muchos me dirán: “Señor y dueño nuestro, nosotros anunciamos de parte tuya el mensaje a otros. Y también usamos tu nombre para echar fuerademoniosy para hacermilagros”.

23 Pero yo les diré: ¡Apártense de mí, gente malvada! ¡Yo no tengo nada que ver con ustedes!

Dos clases de personas

24 »El que escucha lo que yo enseño y hace lo que yo digo, es como una persona precavida que construyó su casa sobre piedra firme.

25 Vino la lluvia, y el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Pero la casa no se cayó, porque estaba construida sobre piedra firme.

26 »Pero el que escucha lo que yo enseño y no hace lo que yo digo es como una persona tonta que construyó su casa sobre la arena.

27 Vino la lluvia, y el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Y la casa se cayó y quedó totalmente destruida.»

28 Cuando Jesús terminó de hablar, todos los que escuchaban quedaron admirados de sus enseñanzas,

29 porque Jesús hablaba con toda autoridad, y no como losmaestros de la Ley.

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Mateo

Mateo 8

Jesús sana a un hombre

1 Después de que Jesús bajó de la montaña, mucha gente lo siguió.

2 De pronto, un hombre que teníaleprase acercó a Jesús, se arrodilló delante de él y le dijo:

—Señor, yo sé que tú puedes sanarme. ¿Quieres hacerlo?

3 Jesús puso la mano sobre él y le contestó:

—¡Quiero hacerlo! ¡Ya estás sano!

Y el hombre quedó sano de inmediato.

4 Después, Jesús le dijo:

—¡Escucha bien esto! No le digas a nadie lo que sucedió. Vete a donde está elsacerdote, y lleva laofrendaque Moisés ordenó. Así los sacerdotes serán testigos de que ya no tienes esa enfermedad.

Un capitán romano

5 En cierta ocasión, Jesús fue al pueblo de Cafarnaúm. Allí, se le acercó un capitán del ejército romano

6 y le dijo:

—Señor Jesús, mi sirviente está enfermo en casa. Tiene fuertes dolores y no puede moverse.

7 Entonces Jesús le dijo:

—Iré a sanarlo.

8 Pero el capitán respondió:

—Señor Jesús, yo no merezco que entre usted en mi casa. Basta con que ordene desde aquí que mi sirviente se sane y él quedará sano.

9 Porque yo sé lo que es dar órdenes y lo que es obedecer. Si yo le ordeno a uno de mis soldados que vaya a algún sitio, ese soldado va. Si a otro le ordeno que venga, él viene; y si mando a mi sirviente que haga algo, lo hace.

10 Jesús se quedó admirado al escuchar la respuesta del capitán. Entonces le dijo a la gente que lo seguía:

—¡Les aseguro que, en todo Israel, nunca había conocido a alguien que confiara tanto en mí como este extranjero!

11 Oigan bien esto: De todas partes del mundo vendrá gente que confía en Dios como confía este hombre. Esa gente participará en la gran cena que Dios dará en su reino. Se sentará a la mesa con susantepasadosAbraham, Isaac y Jacob.

12 Pero los que habían sido invitados primero a participar en elreino de Dios, serán echados fuera, a la oscuridad. Allí llorarán de dolor y les rechinarán de terror los dientes.

13 Luego Jesús le dijo al capitán:

—Regresa a tu casa, y que todo suceda tal como has creído.

En ese mismo instante, su sirviente quedó sano.

Jesús sana a mucha gente

14 Jesús fue a casa de Pedro y encontró a la suegra de este en cama, con mucha fiebre.

15 Jesús la tocó en la mano y la fiebre se le quitó. Entonces ella se levantó y le dio de comer a Jesús.

16 Al anochecer, la gente llevó a muchas personas que teníandemonios. Jesús echó a los demonios con una sola palabra, y también sanó a todos los enfermos que estaban allí.

17 Así, Dios cumplió su promesa, tal como lo había anunciado elprofetaIsaías en su libro: «Él nos sanó de nuestras enfermedades».

Los que querían seguir a Jesús

18 Jesús vio que mucha gente lo rodeaba. Por eso, ordenó a susdiscípulosque lo acompañaran al otro lado del Lago de Galilea.

19 Cuando llegaron allá, unmaestrode la Ley se le acercó y le dijo:

—Maestro, yo te acompañaré a dondequiera que vayas.

20 Jesús le contestó:

—Las zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero yo, elHijo del hombre, no tengo un lugar donde descansar.

21 Otro de sus discípulos le dijo después:

—Señor, dame permiso para ir primero a enterrar a mi padre; luego te seguiré.

22 Jesús le contestó:

—¡Deja que los muertos entierren a sus muertos! ¡Tú, sígueme!

La gran tormenta

23 Jesús subió a la barca y se fue con susdiscípulos.

24 Todavía estaban navegando cuando se desató una tormenta tan fuerte que las olas se metían en la barca. Mientras tanto, Jesús dormía.

25 Entonces sus discípulos fueron a despertarlo:

—¡Señor Jesús, sálvanos, porque nos hundimos!

26 Jesús les dijo:

—¿Por qué están tan asustados? ¡Qué poco confían ustedes en Dios!

Jesús se levantó y les ordenó al viento y a las olas que se calmaran, y todo quedó muy tranquilo.

27 Los discípulos preguntaban asombrados:

—¿Quién será este hombre, que hasta el viento y las olas lo obedecen?

Dos hombres con muchos demonios

28 Cuando Jesús llegó a la región de Gadara, que está a la otra orilla del lago, dos hombres que tenían demonios salieron de entre las tumbas. Eran tan peligrosos que nadie podía pasar por ese camino. Cuando los dos hombres se acercaron a Jesús,

29 los demonios gritaron:

—¡Jesús, Hijo de Dios!, ¿qué vas a hacernos? ¿Vas a castigarnos antes del juicio final?

30 No muy lejos de allí había muchos cerdos, y

31 los demonios le suplicaron a Jesús:

—Si nos sacas de estos hombres, déjanos entrar en esos cerdos.

32 Jesús les dijo:

—Entren en ellos.

Los demonios salieron de los dos hombres y entraron en los cerdos. Entonces todos los cerdos corrieron sin parar, hasta que cayeron en el lago, donde se ahogaron.

33 Los hombres que cuidaban los cerdos huyeron al pueblo. Allí contaron lo que había pasado con los cerdos y con los dos hombres que habían tenido demonios.

34 La gente del pueblo fue a ver a Jesús, y le rogaron que se marchara de aquella región.

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